Delta 99
Es una colección de 27 tebeos publicados en Barcelona por
Ibero Mundial de Ediciones,
entre los años de 1968 y 1971.
Los autores son:
Dibujantes : CARLOS GIMÉNEZ, ESTEBAN MAROTO, JOSEP M. BEÀ, TUNET VILA, MASCARÓ, MANEL
Guionista : ROGER
Portadistas : FERNANDO FERNANDEZ, MARTÍ RIPOLL
Podemos encontrar más datos sobre esta colección en
Tebeosfera
El escaneo ha sido realizado por
JGM, Luzroja, Plum y Rowlf del CRG.
El arreglo corre a cargo de nuestro colaborador JMG,
cuyo trabajo es realmente espléndido, por el cual podremos disfrutar
de todos los matices que esta colección nos ofrece.
Al respecto de este trabajo
JMG nos ofrece la siguiente reflexión
:
Siempre he pensado que Delta 99 es uno de los más ignorados personajes del cómic español.
Tal vez mucha gente piense que no es así
y que Delta 99 ocupa el lugar que se merece. Pues yo sigo opinando lo
contrario. Delta 99 fue -y es- un cómic que pudo -puede- dar mucho más
de sí. Es un personaje con una riqueza de detalles, algunos poco
explorados, que podría hacer las delicias de cualquier guionista que
tuviera la ocasión o el encargo de retomar el personaje. En el último
episodio de la serie que publicó Buru Lan en color, dentro de su
cabecera genérica "Drácula", y que nunca apareció en la colección
original de I.M.D.E., en el que Delta 99 y Lu, después de solucionar
un problema en el planeta de éste, se quedaban en él para disfrutar de
una merecidas vacaciones. Siempre he albergado la vana esperanza de
que algún día se les terminaran esas vacaciones...
Delta 99 es Gimenez (el gran Carlos Gimenez), Usero, Mascaró, Nebot, Manel, Roger...
Artistas que pusieron mucho arte en esas viñetas para mantener viva la colección,
para darle más de lo que se ofrecía en ese
tipo de historias en aquella época. Un héroe misterioso y singular
venido de otro planeta que se unía a una mujer pirata exótica y
poderosa para realizar las misiones que "El Anciano", otro ser de otro mundo,
le encomendaba.
Megalómanos, alienígenas, científicos locos, piratas y asesinos
varios... todos mordían el polvo ante el enviado de más allá de las
estrellas... y entonces, ¿por qué nunca nadie ha tenido la brillante
idea de recuperar tan sabroso personaje y crear nuevas historias? En
fin, en resumen, hay lo que hay publicado (en la edición de Buru Lan 9
episodios más y toda la colección sin censura) y para mí, Delta 99
siempre será uno de mis favoritos, al lado de personajes de Marvel o
DC ¿Que exagero? No... no creo, al menos bajo mi punto de vista no. Lo
siento, nadie es perfecto.

UN HEROE DE LOS SESENTA
Por Carlos Giménez
DELTA 99, como el lector enseguida percibirá, es una obra de juventud. Está realizada por un dibujante que empezaba a serlo y que suplía su falta de talento y experiencia con grandes dosis de entusiasmo y dedicación.
El principal acierto de DELTA 99, desde el punto de vista gráfico, quizá sea el hecho de que quise dotar al héroe tradicional del tebeo de aventuras de los atributos del personaje de romance. Es decir, chico intencionadamente guapo -aunque algunas veces no lo consiguiera-, pelo largo -inusual en aquella época en los tebeos de aventuras-, camisas de flores, chaquetas entalladas... Y por lo que se refiere a los personajes femeninos, peinados sofisticados, vestidos estampados, minifaldas, etc.
Era la primera herencia de los Beatles. Sepa el lector que en aquella época -los primeros setenta- nosotros, los dibujantes jóvenes (Adolfo Usero, Suso, Maroto, etc.), estábamos inmersos en el influjo hippy, intentando desesperadamente hacer el amor en lugar de la guerra y mantener el pelo largo sin tener que pelearnos cada mañana y cada tarde con todos los "machos" a los que irritaban profundamente nuestros aires de libertad.
Los primeros cuadernos de esta serie fueron realizados en La Floresta, un estudio en plan comuna que compartíamos entre varios dibujantes viviendo a nuestro aire, dejándonos crecer el pelo y las barbas, haciendo largas sesiones de lectura, recitales de poesía, discusiones políticas -nuestras primeras y profundas discusiones políticas-, sesiones de espiritismo, todo tipo de juegos y declaraciones de principios.
En aquellos apretados y densos días, aprendíamos no solamente a ser dibujantes, sino también a ser hombres.
Sólo espero que el lector de hoy juzgue con benevolencia el trabajo, no por ilusionado excelente, de ese joven y romántico principiante que fui.
(Extraído de la Web de C. Giménez)