Guillermo Bestard es un historietista humorístico infantil poco
conocido, con páginas de humor e historietas de una sóla página y series
como Paco Poco (Trampolín 1952) o la que se puede disfrutar en este
volumen, El tío Mandarino (en ocasiones, El tío Mandarino y su primo
Trasidoro), publicada en la revista Balalín durante los años 1957 y 1958
en los números 5 a 10, 12 a 17, 19, 21 a 26, 28, 30 a 32, 35 a 38, 40,
42, 44, 45 y 47 a 124, último ejemplar publicado;
al principio, hasta el numero 13, sus aventuras ocupaban aproximadamente un sexto de la página, pasando después a ocupar un tercio hasta el número 52, excepto en los números
24, 31 y 36 (2 páginas) que ya utilizaban toda la página,
como también ocurrió con el resto de las aventuras hasta su finalización; aunque la mayoría de las aventuras fueron en blanco y negro, se utilizó el color en los
números 19, 22, 23, 24, 25, 26, 36, 64, 85, 115, 121, 122, 123 y 124,
siendo portada de la revista en una sola ocasión: el ejemplar 115.
al principio, hasta el numero 13, sus aventuras ocupaban aproximadamente un sexto de la página, pasando después a ocupar un tercio hasta el número 52, excepto en los números
24, 31 y 36 (2 páginas) que ya utilizaban toda la página,
como también ocurrió con el resto de las aventuras hasta su finalización; aunque la mayoría de las aventuras fueron en blanco y negro, se utilizó el color en los
números 19, 22, 23, 24, 25, 26, 36, 64, 85, 115, 121, 122, 123 y 124,
siendo portada de la revista en una sola ocasión: el ejemplar 115.
Al parecer, posteriormente dejó el medio para dedicarse a la ilustración.
Tras una docena de años, incursionó en el cómic adulto con Laura para la colección Erogys (Gisa, 1975).







