Juan Luis Avila nació en San Miguel de Tucumán en 1944 pero desde muy chico vivió en Buenos Aires. Estudió en las Academias Maine y también en la Escuela Panamericana de Arte. Su vocación era la ilustración publicitaria y dentro de esa disciplina su gran ídolo el dibujante norteamericano Al Parker. Sin embargo no tuvo éxito en sus intentos en ese campo por lo cual se orientó hacia la historieta.
En 1962 es aceptado en Columba donde se le impone seguir el estilo de algunas series inglesas que se publicaban en sus revistas como “Tiffany Thames” y “Carol Day”. Su primer trabajo apareció en Intervalo semanal y fue la adaptación de una película de la actriz mexicana María Félix. Otros de los trabajos realizados por Avila en esa etapa fueron “Celos desde el más allá” (Album Intervalo, 1965) y “¿Vos sos Lucía?” (Album Intervalo, 1971).
En 1968 a través de Julio César “Chiche” Medrano (quien oficiaba como agente de otros dibujantes) comienza a colaborar para la editorial norteamericana Charlton, obviamente en el género romántico que fue su especialidad. Entre mayo de aquel año y diciembre de 1974 Avila dibujó una treintena de historietas para revistas como Love Diary, Teen Confessions, Time for Love y Grand Prix. Cabe destacar que en 2012 el blog “Out of this World”, especializado en historietas románticas, dedicó tres notas a analizar la producción de Avila para Charlton.
A comienzos de los años setenta Avila realiza otro importante trabajo para el exterior, más precisamente para Chile. En efecto, integró el equipo de dibujantes que se alternaba en la producción de historietas de James Bond que publicaba la Editorial Ziz Zag, lo que motivó frecuentes viajes hacia ese país. Siempre en materia de trabajos para el exterior Avila dibujó para la editorial Eura, de Italia.
Hacia fines de los ochenta e inicios de los noventa, siempre en Intervalo, realizando títulos como “Digo tango, digo tristeza” en 1988, “Fragmentos de un retrato” en 1990 y episodios de las series “Hombres del Zodíaco” y “Clasificados” en 1991 y 1992, respectivamente. Avila, que había iniciado su carrera en Columba se retiró de la historieta tras el cierre de dicha editorial.
Febrero, 2013 — Carlos R. Martínez
Avila es un dibujante poco conocido (incluso entre colegas de profesión de su época).
En Top-Comics se cuenta alguna anécdota que refleja este hecho.
En este volumen hay dos historietas que no estoy seguro de que le pertenezcan,
pero tampoco he encontrado referencias a otro Luis Avila, por lo que
El curro de la fotonovela y Goles son amores
En este volumen hay dos historietas que no estoy seguro de que le pertenezcan,
pero tampoco he encontrado referencias a otro Luis Avila, por lo que
El curro de la fotonovela y Goles son amores
(podrían ser trabajos para el mercado italiano, en el que trabajó), se los he adjudicado a él, a pesar de que tengo muchas dudas sobre su autoría.





