
TARUGUEZ Y CÍA
Carlos
Conti Alcántara (Nació en Barcelona, el 28 de agosto de 1916 y
falleció el 15 de septiembre de 1975) fue un historietista y humorista
gráfico español, con un estilo sintético y expresivo, creador, entre
otros, del personaje El loco Carioco. Se le considera uno de los "cinco
grandes" de la Editorial Bruguera en los años 50, junto a Cifré,
Escobar, Giner (éste, dibujante realista) y Peñarroya, aunque colaboró
con multitud de publicaciones del país, incluyendo ABC o la revista
¡Hola!. Conti era especialmente hábil en el cultivo del chiste y el
comentario de humor, siendo éstas las dos facetas que en verdad más le
satisfacían, según los que lo conocieron.
Apolino Tarúguez, también conocido como Tarúguez y Cía.,
Apolino Tarúguez, hombre de negocios y Apolino Tarúguez y su secretario
es una historieta creada por Carlos Conti para la revista Cucú en 1944 y
desarrollada en el semanario El DDT a partir de 1951.
Esta serie
debutó, con el título de Tarúguez y Cía. en las páginas de la revista
Cucú. Cuando la titularidad de la revista fue absorbida por la editorial
Bruguera en los años cincuenta, el personaje fue reubicado en las
páginas del semanario de Bruguera El DDT con el nuevo título de Apolino
Tarúguez, hombre de negocios, que en 1955 fue cambiado por el de Apolino
Tarúguez y su secretario ante el creciente protagonismo del personaje
de Celedonio. Durante la etapa del Tío Vivo editado por D. E. R. para
Crisol y del cual era director artístico el propio Conti, el personaje
se publicó con el nombre de Tarúguez y Cía.
A pesar de estos cambios,
el elenco de personajes permaneció siempre invariable, tanto sus
diseños como sus características. El protagonista es Apolino Tarúguez,
un prototipo de director de una pequeña compañía que probablemente ha
logrado su fortuna en el mercado negro, de complexión fuerte, ropa
elegante, siempre con un puro en la boca y con carácter malhumorado y
trato despótico hacia su empleado, hasta el punto de que rara es la
historieta en la que se libra de recibir alguna paliza. El empleado,
Celedonio, es un hombre pequeño y débil, algo torpe y que aguanta
estoicamente el mal genio de su empleador y los retrasos en el pago,
aunque en alguna historieta lo vemos desfogarse clavando flechas a una
efigie de su jefe y de vez en cuando la suerte mira a su favor, como en
una historieta en la que Tarúguez le vende un terreno que él cree sin
valor que resulta estar repleto de uranio. En la mayoría de las
historietas aparece un botones, también de corta estatura y que no tiene
nombre propio.


Agradecemos a camaras666 su generosidad con este blog al ofrecer el posteo de este
INTEGRAL de la revista TÍO VIVO, a los que se irán añadiendo
semanalmente sucesivos compilatorios.
Publicado por Granada XV