miércoles, 6 de julio de 2016

JACKAROE. Robin Wood - Robert O´Neill - Gustavo Trigo - Gianni Dalfiume


En los primeros meses del año 1968 fue publicada en la revista Álbum El Tony nº 172 una historieta completa  escrita por Robin Wood y dibujada por Gustavo Trigo que estaba protagonizada por un cowboy bastante desaliñado y nostálgico llamado Jackaroe. Al 
poco tiempo, la dupla utilizaría al mismo personaje para protagonizar una aventura más. Pero no sería sino hasta mediados de ese año, cuando a Robin se le uniera el sorprendente dibujante Gianni Dalfiume, que Jackaroe comenzaría a adquirir su particular personalidad, forjar su riquísimo universo ficticio, y pasar a ser, junto a Nippur de Lagash y Dennis Martin, parte de la sagrada trinidad de personajes con la que Robin Wood cimentó su propia fama a lo largo de toda la década del ’70. A partir de ese momento y hasta que Robin abandonó la serie -tras escribir alrededor de 176 episodio, el grueso de sus aventuras se publicó en la revista D’artagnan.

EL APACHE Y SU RANCHO (1968-70)
En esta relativamente corta etapa integrada por la primera veintena de episodios publicados en blanco y negro, nos vamos enterando de a poquito fragmentos del riquísimo pasado del hombre llamado Jackaroe.
 
Siendo aún un bebé, nuestro héroe fue hallado por los apaches en un pedregoso desierto, en el interior de un carromato, rodeado de cadáveres que, aparentemente, se habían convertido en tales debido a la falta de agua. Por fortuna, fue adoptado por Yaco, sabio jefe de su tribu, quién se encargó de instruir al pequeño niño rubio en todo aquello que hace un buen apache; y en todo, el niño fue el mejor: lucha cuerpo a cuerpo, manejo del cuchillo, la lanza y el rifle. Su padre lo llamó Viento-de-la-Noche, Jackaroe.

Su infancia fue relativamente feliz y no tardó en ganarse el respeto de sus pares, incluso el de aquellos que lo escarnecían por ser, después de todo, un joven hombre blanco. Y llegó el día en que la sangre que corría por sus venas fue más fuerte que sus convicciones y se vio obligado a abandonar a su padre y a su tribu para salvar a una joven cautiva.

De aquellos primeros años entre los blancos sabemos muy poco: aunque aprendió a leer y escribir, no se sentía muy cómodo con las costumbres de los carapálidas y no se estableció en ningún lugar en especial; prefería viajar sin rumbo y ganarse el sustento merced a pequeños trabajos rurales. Claro está, esto fue sólo hasta que conoció en un funeral al amor de su vida, la bella Annie Laurie. En menos de un año se casaron, comenzaron a hacer fortuna como granjeros y fueron felices. Hasta que Jackaroe comenzó a creer como verdadera cierta profecía acerca de sí mismo que oyó en sus años con los indios: se decía que él atraía a la muerte prematura de aquellos que lo rodeaban; y su mujer fue asesinada por unos saqueadores fronterizos. La venganza fue terrible, ya que se encargó de dejar sin cabellera a cada uno de los responsables de su viudez, pero tras este tristísimo episodio, nada volvió a ser igual para él.

Durante la Guerra Civil integró los ejércitos del Sur destacándose por su valor y osadía. Fue prisionero de guerra varias veces y todas esas veces escapó; los yanquis llegaron a poner precio a su cabeza. Llegó a ser teniente de los rurales de Mosby, el cuerpo de peladores más terribles del Sur.
Terminada la guerra, derrotado, decidió volver a probar suerte como granjero y se estableció en la soleada California. No tardó en prosperar el joven Jackaroe a fuerza de duro trabajo; en poco tiempo, su LonghornRanch se transformó en una de las haciendas ganaderas más importantes de la región al tener entre sus clientes al pujante ferrocarril y a los ejércitos de EE.UU. y México. 

En todo este tiempo, Jackaroe refinó sus gustos y aprendió a apreciar el buen arte, los mejores vinos y las exquisiteces de la alta cocina. De todos modos, el apache blanco no fue ganado por la frivolidad y era corriente verlo trabajar a la par de esos legendarios pillos a los que solía emplear cuando se cansaban de la mala vida: el mexicano Buitrago Torres, su mejor amigo y capataz, antiguo asaltante de bancos; el jovenJimmyO’Tole, hijo de un famoso salteador, que encontró su lugar en el mundo en el L.R. huyendo de la mala fama que había heredado; el negro Salomón, el latoso cocinero evangelista; y Gritador, un jefe apache, viejo enemigo de la juventud de Jackaroe, que encontró refugio para él y los suyos en las tierras del generosoViento-de-la-Noche.

La agreste pasividad de estos años se veía interrumpida cada tanto por uno que otro hombre violento que tenía la mala idea de ir a hacer de las suyas por esos rincones californianos para terminar, generalmente, con varios kilos de plomo en el cuerpo. Pero estos años felices terminaron cuando un enemigo del pasado asesinó al fiel Buitrago cuando éste evitó la muerte de su patrón y amigo. Tras una lógica y sanguinaria venganza, Jackaroe recordó aquella profecía india que lo responsabilizaba de la muerte de sus seres queridos y decidió dejar de encargado de todos sus negocios a Jimmy O’Tole. Sin más preámbulos, tomó a su caballo “Mestizo” y se lanzó a la aventura.

 LOS VIAJES DEL RENEGADO (1970-1979)

Jackaroe amaba México y a su gente, así que no es de extrañar que ese convulsionado país fuera el primero que decidió visitar. Ocurrió esto en los tiempos en que el Emperador Maximiliano de Francia ocupó el territorio mexicano y los campesinos rebeldes devinieron en guerrilleros acaudillados por Benito Juárez para rechazar la ocupación. Prudentemente, Jackaroe decidió ser neutral en el conflicto, aunque no fueron pocas las veces que, circunstancialmente, debió prestar su apoyo a uno y otro bando descubriendo, maravillado, que la bondad y la maldad, la valentía y la cobardía, crecían con la misma intensidad en ambos grupos.


Los numerosos episodios que cuentan las aventuras que protagonizó como errante, fueron publicados como siempre en la revista D’artagnan, pero a partir de 1972 y hasta 1974, también, llevó sus andanzas –a todo color y con mayor cantidad de páginas - a los cómic books de “Cabo Savino”, “AlamoJim” y “Dennis Martin”. En su mayoría, se trata de capítulos que narran su pasado en el Ejército, pero también se aprovechó la ocasión para permitir redibujar a Dalfiume aquellos dos iniciales guiones originales que dibujara Gustavo Trigo.Es difícil seguirle el rastro a Jackaroe: hoy está en México protagonizando pequeñas aventuras con el carismático y comiquísimo salteador y oportunista Caramelo, mañana haciendo buenas migas con otras leyendas del Lejano Oeste como Billy theKid, Wild Bill Hickock, WyattEarp o John "Doc" Holliday, personajes que nos son presentados como atormentados seres trágicos que, presos de sus reputaciones –malas o buenas -, no son ya dueños de sus destinos y, con resignación, están a la espera de la inevitable bala que pondrá fin a sus días.

En estos convulsos años de la historia yanqui, Viento-de-la-Noche no se olvidó de sus raíces apaches y se empleó largo tiempo como policía indio en la Reserva de San Carlos, allí donde fue confinado el legendario jefe Cochise, uno de los últimos en rebelarse a la ocupación del territorio apache por parte de los colonos. Dentro de sus posibilidades, Jackaroe buscaba velar por la frágil paz entre indios y blancos.

Y así, sin darle un final concreto a la historia, Robin Wood o Robert O’Neill, seudónimo que utilizaba para firmar esta historieta) culmina la “historia oficial” de Jackaroe, el temible cowboy de la mirada de hielo, la economía de gestos y palabras y la puntería endemoniada. Otros autores (los guionistas Ray Collins y Ricardo Ferrari y el dibujante Marcelo Basile) continuaron sus andanzas en la revista Nippur Magnum, pero dejaremos la relación de sus valiosos aportes para más adelante. Puede que a Jackaroe le disguste tanta verborragia en torno a su persona.


REEDICIONES
Mientras esperamos una cuidada reedición de las aventuras de Jackaroe, los coleccionistas –con una buena inversión de tiempo y dinero- pueden rastrear las ediciones originales en las viejas D’artagnan o en los cómic books de la Colección Todo Color, pero también –y muy especialmente- cierto álbum de la Colección Clásicos de Columba que se editó en diciembre de 1992 y que recopila 18 de los primeros episodios fundamentales de serie; todo obra de Robin Wood y Juan Dalfiume. También es recomendable intentar conseguir el primer número de “Lo mejor de Robin Wood”, la pequeña antología en formato cómic book que salió a la venta en marzo de 2001: allí encontrarán, junto a la primera historieta escrita por Robin Wood –“Aquí la retirada”-, el inconseguible primer episodio original de Jackaroe, aquél que dibujó Gustavo Trigo utilizando el nombre de Marcos Adán; imperdible.

[ Fuente: Reseña de Ariel Avilez con la colaboración del Profesor Rubén Ribeiro, en el blog robinwoodcomics.org]






 Nuestro colaborador RAVILLCO nos ofrece un compilatorio de todas las historietas de JACKAROE encontradas en la red y agrupadas del siguiente modo:
1) Robert O'Neill,  149 historietas.
2) Ray Collins, 74 historietas.
3) Leandro Ferri, 26 historietas.
Totalizan 249 títulos, distribuidos en 14 enlaces de 200 megas (aprox.).

El proyecto de nuestro colaborador, de este blog  y sus  lectores
 es completar la colección con la ayuda de todos.
Por lo que cualquier aportación
 será MUY BIEN VENIDA,  para ello se aporta una
 relación de ejemplares faltantes

LISTADO DE NÚMEROS QUE FALTAN PARA COMPLETAR LA COLECCIÓN
                  

035    ESN    7032      El Juez no estaba solo    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 258
043    ESN    7622      Soledad de los pistoleros    Robin Wood    Dalfiume    Cabo Sabino 1
056    ESN    8699      Un hombre que llega con el viento Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 283

057    ESN    8820      El hombre viejo, el hombre joven    Robert O'Neill    Dalfiume    Cabo Sabino 8    23/08/1972 
070    ESN    9350      El muchacho del bosque    Robert O'Neill    Dalfiume    AlamoJim 14
073    ESN    9407      Los guerreros apaches    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 300
081    ESN    10071    Dorado    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 308
087    ESN    10257    Los Herederos    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 314
102    ESN    10715    La canción de "Restos"    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 330
107    ESN    11517    Flecha de Oro    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 336
115    ESN    1-083     La historia de BessieMcLeod    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 347
120    0        1-584      La Luna del hombre muerto    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 354

131    127    2-420       Un forastero llamado diablo    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 370
136    134    2-663       El perro    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 373
139    137    2-710       La leyenda de Tommy    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 375
155    154    3-698       El viejo loco y las muchachas huerfanas    Robert O'Neill  Dalfiume Super Anual D'artagnan 1
162    161    3-978       Maggie    Robert O'Neill    Dalfiume    Anuario D'artagnan 8
170    169    4-484       Los implacables    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 402
176    175    4-737       Andrew Brooks    Robert O'Neill    Dalfiume    D'artagnan 411

















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Muy agradecidos a RAVILLCO por este aporte tan excelente
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[ Publicado por Granada XV ] 






4 comentarios:

  1. Muchas gracias por tan estupendo trabajo y a ver si hay suerte con las búsquedas de lo que falta. Saludos cordiales.

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  2. Gracias por el esfuerzo y traernos gratos recuerdos de niñez viendo stas historietas .

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  3. Tengo el episodio "El oro de los franceses" que figura como faltante. Si aún no lo consiguieron se los puedo hacer llegar.
    Carlos Martinez
    martinez_cr@todd.com.ar

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  4. muchas gracias, cuantos recuerdos!!

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